sábado, 10 de abril de 2010

Look del dia: futbol

Entre costuras

Me he pasado 3 días seguidos leyendo El tiempo entre costuras, de María Dueñas.




La primera (y esperemos que no la ultima) novela de una mujer que me ha conseguido tener en vilo tres días, con sus mañanas, sus mediodías, sus noches, y sus cenas, porque no podía dejar de leer entre sus líneas.

A las diez paginas ya me imaginaba la película, no lo podía evitar. Si yo fuese productora y tuviese mucha pasta estaria negociando con María ahora mismo sus derechos para escribir juntas un guión de 1000 paginas y crear con él el imaginario de la Escarlata O´ Hara de nuestra tierra y de nuestros días.

Como eso ahora mismo no lo veo muy factible... voy a jugar a otra cosa. Le voy a hacer un casting, ponerle ambientación y dejar entrever algunas de las telas y vestidos que juegan un papel importantísimo en esta trepidante novela de amor, espías, grandes mujeres y gran costura.

La protagonista es Sira Quiroga. Le daria vida una actriz desconocida, que aparecería en nuestro casting y nos dejaría a todos boquiabiertos, incapaces de creer que Sira se hubiese hecho realidad.
Pero como la foto de una desconocida que no existe no la puedo poner, voy a decir que seria Verónica Sánchez. No es una actriz que me encante, pero no dejaba de aparecérseme y creo que lo haría muy bien. Tiene la fragilidad necesaria para la joven Sira y el empaque necesario para la madura Sira. Parece mora y andaluza y de Madrid y todo y nada a la vez, lo que teniendo en cuenta el periplo vital de la prota nos viene muy bien.





Ramiro es Antonio Garrido porque lo hizo muy bien en El Camino de los Ingleses y en La chica de ayer y quiero apartarle de concursos de Telecinco donde su talento esta tan desaprovechado.




Marcus Logan es Mathew Goode, que me chifla desde Match Point y me encantó en Retorno a Brideshead, como una especie de nuevo Jeremy Irons.





Candelaria es una mezcla entre la directora del colegio de Matilda sin bigote y la grandísima Rafaela Aparicio. Este seria uno de los personajes más difíciles, ya que Candelaria es de lo mejor de la novela y habría que dar en el clavo.








Rosalinda Fox es Gwyneth Paltrow antes de Coldplay.




Ignacio seria un actor de moda, me da igual cual, podría ser incluso Cabano de FoQ (Maxi Iglesias) pero con cinco años mas, y así las jovencitas vendrían a ver la peli y no se perderían la maravilla que hemos montado (no se me puede escapar la visión comercial, el equipo tiene que comer y aquí es nombrar la guerra civil y la gente empieza a bostezar... ¿o sólo soy yo?)






Para terminar; doña Manuela, la madre de Sira, Allan Hillgarth y su mujer, Juan Luis Beidbeger, Gonzalo Alvarado y el resto de la comitiva franquista se quedan sin casting de momento. Algunos porque me dan igual y otros porque esto se esta empezando a poner complicadísimo...

En fin, este es el Madrid que aparecería en la película. Lo rodariamos todo exactamente en los lugares en que está escrito porque el Ayuntamiento de Madrid, gobernado ya por otra gente (se tarda mucho en escribir un guión de 1000 paginas) nos permitiría hacerlo, y sin cortapisas.





Y esto es el Tetuán de la novela, que es un sitio al que tengo que ir, PERO YA.






Y por fin, el Delphos de Fortuny, que juega un papel decisivo en la trama y que se presenta en una secuencia deliciosa que quedaría INCREÍBLE en la pantalla de un cine. Que por cierto me acabo de dar cuenta de que no sé quién quiero que dirija la película... tengo una buena amiga que creo que lo haría muy bien, se lo contare cuando vuelva de L.A. Y es que por otra parte yo esto ya lo veo en plan Hollywood, nada de producciones castizas... Bueno, que me lío. El vestido es este.







El Museo del Traje, en mi realidad soñada, tendría a bien prestarnos uno para el rodaje, haciendo un guiño así al arte y a la historia. Lo traerían en una caja de cristal gigante protegida de la luz y el calor del Marruecos caluroso donde estaríamos rodando y habría gente en el rodaje que pensaría que vaya tontería, todo por un vestido. Pero los que sabemos lo que significa nos miraríamos cómplices y emocionados, sabiendo que cosas así solo pasan una vez en la vida y que si el que tiene delante un Delphos no sabe apreciarlo, peor para él, porque se está perdiendo una parte preciosa de la historia, empañada por sus prejuicios.




Podría seguir horas hablando de este libro, de los pasajes que más me gustaron y que quise subrayar, de las fisuras que encontré en algunas partes de la trama, de todo lo que me hizo sentir y de los sitios que me quiso hacer visitar, pero sobre todo de cómo me gustaría, un día cualquiera, ir paseando ensimismada en lo mío, y tropezarme con su autora. Le daría las gracias y un abrazo y la avasallaría a preguntas. Porque son ficciones así las que nos sacan de nuestras realidades más terrestres, las que nos hacen viajar, desde un boca a boca de recomendaciones, a una historia tan genial como esta, llena de verdades contadas entre delicadas costuras.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Look de vacaciones: Battle Creek

Hubo una época, allá por el 94 creo, donde una triada de películas marcaron mi existencia: El balneario de Battle Creek, En el nombre del padre y Lo que queda del día.
Que también digo yo que vaya información para una niña de unos 11 años.
En fin, esta Semana Santa necesito un balneario para aparcar mi vida.
Y me he acordado de Battle Creek.















Jo, me encantaría que mi balneario estuviese lleno de chalados como estos.
Aunque obviamente, paso de lavativas dirigidas por un señor que hace cereales.

Nos vemos en Battle-sin lavativas-Creek.

martes, 30 de marzo de 2010

Sofía Coppola en el Diario Indiscreto

Estamos muy nerviosos, inauguramos nuestra primera entrevista con un tótem sagrado del cine y el coolness actual; Sofía Coppola in person esta a punto de recibirnos en el Ritz de Paris.


Sofi la fantastica.


Está haciendo una serie de entrevistas con motivo de su elección como la directora de la cuarta entrega de la saga crepusculina, Amanecer. Estoy tan nerviosa que me hago pis, pero claro, ¿cómo hace una para mear en un baño recubierto de oro? Creo que mis antepasados aristocráticos (que los tengo, los tengo) no me lo permitirían jamás. A mear al campo. Que creo que tampoco me lo permitirían. En fin, que voy, que entro.

A. (Ángela, osea, yo) Hi Sofia, nice to meet you (Hola Sofía, que tal).

S.C. (Sofía Coppola, osea, ella) Very well, thanks. (Voy a pasar al español en traducción simultánea, muy retransmisión de patinaje sobre hielo por Maria Escario). ¿Y tú?

A.Uff, pues mira chica estoy hecha polvo, en esta empresa de mierda en la que trabajo sólo me compran billetes de Ryanair y he tardado casi 8 horas en llegar aquí desde Valladolid, y me voy en dos horas. Osea, que lo de que trabajar y viajar es un placer, como que no.

S.C Aha (mirada de desdén, tengo que retomar el hilo de esto)

A. Um…entonces… veamos… ¿Qué se siente al ser la nueva directora de algo que van a ver tantísimos millones de personas? Porque tus pelis son muy cool y muy la leche, y yo soy súper fan, pero vamos tampoco es que las vea todo el mundo.

S.C. Umm…. bueno, yo creo que sí que las ve la gente, por lo menos las que a mí me interesan, gente talentosísima de Paris y gente súper creativa de Nueva York y eso.

A.Bien. Qué guay. ¿Y qué tienes pensado para el estilo visual de la peli? Es decir, tus pelis, esa trilogía ma-ra-vi-llo-sa (esto lo pienso de verdad, pero se lo recalco porque la veo un poco mosca) sobre la adolescencia adulta, o no tan adulta, no sé si encaja en un mundo de vampiros.

S.C. Bueno (parece que se anima) yo estoy contentísima de tener este proyecto entre manos porque la voy a liar petarda. Quiero vampiros rosas y grunges, colmillos rococós, a Robert con patillas y a Kirsten con vestidos blancos virginales. La banda sonora, por supuesto la va hacer mi chico porque Phoenix es la ultima revelación de la música moderna y quiero que los vampiros bailen a Liszt hasta el amanecer, jaja, hasta el Amanecer, ves, ya le empiezo a pillar el rollo….

A. Vaya, qué bien, pues en fin ya, para terminar (en esta mierda de mini entrevistas sólo le puedes hacer 5 preguntas al famoso de turno, y hay un señor que me mira raro desde la puerta. He gastado una con el hola-qué-tal.) ¿Cómo se las arregla Sofia Coppola para hacer todo lo que hace? Quiero decir, yo no tengo tiempo casi de trabajar y tomarme cuatro cañas mugrientas después y si me pongo a enumerar todo lo que usted es/hace perderé la avioneta que me desplazará hasta la cabina telefónica en la que vivo…es decir, directora, modelo, actriz, visitadora de conciertos, premières y eventos increíbles varios a través del globo…madre, esposa, novia, amiga, hija y creadora de tendencias en general. ¿Cómo? ¿¿¿CÓMO???

S.C. Bueno, tengo un montón de gente a la que pago para que haga lo mas chungo y yo hago el resto que es lo guay.

A.Oh. (Su respuesta me deja muda, además de todo lo anterior, también es sincera la hjijaputa. Fíjate que me esta empezando a caer bien y todo. En fin, el señor de la puerta viene a por mí. Sofía me sonríe mientras bebe Evian de una botella de diamantes y mira para el aire. Nos damos un apretón de manos y hasta el next time. Todo muy polite.)

De camino al aeropuerto a coger mi autobús con alas, me alegro de que haya sido Sofía la primera en concedernos una entrevista.
Que les den al resto que competían por el puesto; Gus Van Sant, Stephen Daldry, Bill Condon…por favor…yo quiero ver a Kristen Stewart à la Kirsten Dunst y ver una peli de vampiros sin morirme del aburrimiento, seguro que Sofia les viste súper bien y hace algo súper idílico de la imagen de beber la sangre de un cuello ajeno. Prepararos, los vampiros teenagers más molones ever se están acercando.
Y vienen a consquistarnos.

lunes, 29 de marzo de 2010

Look del día: Locas


Casey en Mad Love


La película no es Ciudadano Kane, pero es una de las películas que más me han marcado en la vida. Y es por ese personaje maravilloso, caótico, desesperado, un títere bajo las órdenes contradictorias de su mente, perdido y desdichado que es Casey. Su imagen entrando en el psiquiátrico con la camisa de cuadros (los noventa, otra vez) de Chris O´Donnell está tatuado con cincel en mi cabeza, por no decir casi todos los fotogramas, donde Drew Barrymore está imponente y me demostró en su momento que la locura también puede ser bella.




Cassie en Skins

Nunca la pantalla nos devolvió un retrato mejor de un desorden alimenticio, ni de los pájaros en la cabeza, ni de la desazón de querer a alguien que no te quiere, ni de drogarte hasta reventar porque lo que quieres es morirte. La actriz (Hannah Murray) juega un papel importantísimo en la composición de este personaje increíblemente auténtico. Y su estilista también. Con una mezcla ecléctica de ropa de mercadillo, lacitos rosas y camisetas brillantes doradas, Cassie es lo más moderno de Skins y de muchos otros sitios.
No creo que sea casualidad que se llame igual que la anterior pero se pronuncie distinto. Si yo trabajase en Skins también la hubiese llamado así… ¿será un homenaje?

sábado, 27 de marzo de 2010

De institutrices y otras memeces

La señorita Rottenmeir es ese personaje severo, maligno, encorsetado, recto como un palo y controlador de su entorno que se dibujaba como la horrible tutora de Clara, la angelical amiga de Heidi.



Hay otro tipo de institutrices, que en la memoria nos resultan encantadoras, y parte de la culpa, al menos para mí, la tienen los vestidos de Jodie Foster en Ana y el Rey.







También esta la insoportable institutriz / directora de colegio de Matilda, (Miss Trunchbull, que vaya nombre también...) esta ya, directamente, vestida como Hitler, con un bigote también similar.




Hay muchas mas: María en Sonrisas y Lágrimas, Jane Eyre o por supuestisimo, Mary Poppins, aunque a esta la llamamos niñera.





Podría ponerme a reflexionar sobre el trabajo de la mujer, los empleos de la clase media allá por los antaños y sobre cómo hubo trajes que en el siglo XIX se constituyeron, sin quererlo, como el típico atuendo de una mujer que aunque no fuera institutriz, lo parecía.
Pero hoy es sábado y mi mente esta dispersa porque sabe, sin que yo se lo haya dicho, que es fin de semana... así que me ha dado por pensar otras cosas.

La imagen de esa Señorita Rottenmeir me resulta pareja a esa insoportable levedad de tener las tetas caídas, de saber que se están cayendo más y más y de la desazón que aparece cuando sabes que tú ya no vas a poder pararlas porque el tiempo se te está escurriendo por el canalillo.

Asi que...de canalillos y otras memeces...en un futuro próximo.

viernes, 26 de marzo de 2010

Look of my weekend: Mudanza

Me repito mas que el ajo, pero si pienso en una mudanza me acuerdo de esta, cuando Katie y Hubbel se van a California, en Tal como eramos.



Barbra estupenda: pelo recogido, camisa vaquera anudada, vaqueros acampanados.
Robert como siempre: increíble solo con su pelo y su polo negro. Los hay que nacen con suerte.


Hay miles de tipos de mudanzas...pero esta me parece de las mejores.